R-. Hay estudios que dicen que la tradición pudo arrancar en el siglo XIII, con la victoria del cristianismo en las Navas de Tolosa en 1212, y en el libro de monterías del rey Alfonso XI, en 1329, aparece anotada una Sierra de la Cruz en la zona. Hay que recordar que, en aquella época, las victorias cristianas se celebraban colocando cruces en entornos elevados, símbolos que después se veneraban. Posteriormente, durante la desamortización de Mendizábal, pudo ser que esos terrenos pasaran a manos privadas y que la cruz bajara al pueblo, donde los devotos empezaron a colocar altares pequeños, en principio vestidos con telas. Ahí puede estar el origen de las cruces.
También es conocida la celebración de la naturaleza y las cosechas en mayo. En este mes, la cruz como símbolo religioso atraía los rezos y cantos para tener buenas siembras. Aquí está el origen de los mayos, pues en Piedrabuena los mayos están inequívocamente relacionados con las cruces. No hay cruces sin mayos, ni mayos sin cruces. En estos días, en los que percibimos el olor de la ajedrea y oímos caer el agua en cascada en las cruces de brezo, el canto del mayo es la culminación de nuestra fiesta.
P-. ¿Qué otras actividades paralelas organiza el Ayuntamiento?
R-. En la primera quincena de mayo tenemos dos romerías. La primera y la más vinculada con las cruces es la de la Sierra de la Cruz, ese lugar histórico donde probablemente se colocó la cruz original, el 7 de mayo. Y luego, la romería de San Isidro, también ligada a la naturaleza y a las cosechas, pondrá el cierre a las fiestas el 15 de mayo en otro paraje, donde se cocinará una caldereta gigante popular con más de 2.000 raciones.
Aparte, el grupo de baile Cumbia organizará una feria flamenca el 30 de abril, el grupo de Coros y Danzas Santo Cristo de la Antigua realizará una ofrenda floral el 5 de mayo, y al día siguiente el grupo Mortara celebrará el II Festival Folclórico ‘Villa de Piedrabuena’ y la asociación El Acerico un encuentro de encajeras. Por otro lado, la Asociación Juvenil Estayike organiza el 20 de mayo el tradicional concurso de migas y María José Pozuelo expone pintura en la Bóveda del Castillo.
P-. La vinculación de Piedrabuena con la cruz se mantiene durante todo el año, con ese símbolo iluminado en la montaña cada noche, que tanto llama la atención.
R-. Pues sí, la Sierra de la Cruz está encendida durante todo el año. Fue la misma hermandad la que cambió la antigua de madera por una de metal, y hace muchos años, yo era un crío, colocaron un dispositivo por el que se enciende. Desde el pueblo se ve la cruz cada noche y también a un par de kilómetros por lo menos. Es un símbolo que satisface a todos los piedrabueneros.
P-. ¿Cuál es el papel de la ciudadanía en la fiesta?
R-. Sinceramente, y siempre lo recalcaré, todo esto ocurre gracias a la participación ciudadana. Y es lo que pasa en todas las fiestas de los pueblos de nuestro país. Si no hay participación, no hay fiestas. Y cuanta más participación, más grande el éxito. El éxito de las Cruces y Mayos recae en las peñas, asociaciones y grupos de mayeros. Ellos hicieron posible la declaración, y también aprovecho para agradecer al Gobierno de Castilla-La Mancha, de Emiliano García-Page, por tener esta forma de impulsar y estimular el mundo rural con la recuperación de nuestras tradiciones.
Las cruces son verdaderas obras de arte, cada año diferentes, innovadoras. Ya he visto dos o tres y son espectaculares. Cada vez, los artistas son mejores, se superan a sí mismos. El Ayuntamiento, en los momentos flojos, decidió montar una cruz y aparte mantenemos el apoyo económico al resto. Pero es impagable económicamente el trabajo, las horas, el esfuerzo de cada una de las personas que hay detrás de manera desinteresada. Sin ellos, sería imposible sacarlas adelante. Mi enhorabuena y agradecimiento, y les animo a trasladar ese ánimo de generación en generación.
P-. ¿Cuál es la previsión de visitantes?
R-. Si en este pueblo de 4.500 habitantes recibimos 10.000 personas será un resultado muy satisfactorio. Vamos a hacer que esa cantidad de visitantes que vinieron el año pasado, o más, vuelvan aquí. Cada año al finalizar las fiestas pregunto a bares y restaurantes, y la contestación es “José Luis, desde el 1 al 15 de mayo, ha entrado un chorro de dinero a Piedrabuena increíble”. Lo cuento para que las asociaciones y peñas vean que, con su trabajo, con el que se divierten, comparten y disfrutan con sus amigos, al mismo tiempo están generando riqueza.
P-. ¿Habrá visitas guiadas? ¿Qué ofrece además Piedrabuena y su entorno en estos días?
R-. Sí, tendremos visitas guiadas en las cruces, y los mismos guías harán referencia a cuestiones del ámbito cultural e histórico, a edificios como la iglesia, la plaza de toros -que es un castillo del siglo XII- o el castillo Miraflores. Por supuesto, visitarnos estos días puede ser un buen momento para disfrutar de nuestros parajes naturales, el río Bullaque o la Tabla de la Yedra, que la gente conoce bien.
Salir a pasear por los entornos del pueblo te permite encontrarte con un ciervo, un ave rapaz, un jabalí. Tenemos rutas de senderismo, de bicicleta y nuestra gastronomía es muy variada, como hemos demostrado a través de la feria Sabores del Quijote, en colaboración con la Diputación, en los últimos años. También, en las cruces, se reparten dulces típicos: rosquillos fritos, flores, barquillos y el refresco o limonada. En resumen, tradiciones, recursos naturales, actividades deportivas, gastronomía, y cruces y mayos forman un conglomerado excepcional para pasar 2 o 3 días.
P-. Para terminar, una pregunta más personal, ¿se animará este 2023 a tocar los mayos?
R-. El ánimo lo tengo, pero este año, que es electoral, no quiero que piensen los vecinos que quiero utilizarlo en beneficio propio. Lo cierto es que aprendí un poco entre los 14 y los 18 años a tocar la guitarra, y luego he estado 20 o 30 años que no he tocado. Entonces, a partir de mi relación con los grupos de mayeros, en alguna ocasión he ensayado con alguno. Y el año pasado me animaron un montón, y al final el 30 de abril tuve el gustazo de tocar el mayo. Pero en 2024, si Dios quiere, sea alcalde o no sea alcalde, iré el 30 de abril a tocar el mayo con los mayeros a la plaza.